"Todo hombre que se enoje con su hermano debe ser juzgado".

En aquellos días,
Jesús dijo a sus discípulos:
    "Yo te digo:
Si tu justicia no supera la de los escribas y fariseos,
no entraréis en el reino de los cielos.

    Habéis oído que se dijo a los ancianos:
No cometerás asesinato,
y si alguien comete un asesinato,
tendrá que ir a juicio.
    Bueno, puedo decirte esto:
Todo hombre que se enoje con su hermano
tendrá que ir a juicio.
Si alguien insulta a su hermano,
tendrá que ir a juicio.
Si alguien le llama loco,
será condenado a la Gehenna del fuego.
    Así que, cuando vayas a presentar tu ofrenda en el altar,
si recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti,
    deja tu ofrenda allí, delante del altar,
primero ve y reconcíliate con tu hermano,
y luego ven a presentar tu ofrenda.
    Acuerde rápidamente con su oponente
mientras estás de viaje con él,
para evitar que tu oponente te entregue al juez,
el juez al guardia,
y no te meten en la cárcel.
    Amén, os digo: no saldréis de ésta
antes de haber pagado hasta el último céntimo.

           Mt 5, 20-26